Cuando leo las opiniones de la crĂtica cinematográfica, o las escucho en la radio, observo que se hacen análisis demasiado endogámicos (se compara a un director con otro, a un filme con otro, etc), de
Cuando leo las opiniones de la crĂtica cinematográfica, o las escucho en la radio, observo que se hacen análisis demasiado endogámicos (se compara a un director con otro, a un filme con otro, etc), demasiado inmediatos. Quizá los elementos intrĂnsecos del SĂ©ptimo Arte, cuestiones relacionadas con los entresijos audiovisuales, la interpretaciĂłn, el montaje, o los guiones, por ejemplo, dificultan la intuiciĂłn de los logaritmos culturales y filosĂłficos en que se inscribe el cine de calidad, es decir, el cine, lo que considero correcto, pero insuficiente. Se impone, pues, abordar la cuestiĂłn bajo unos criterios que permitan mayor profundidad: expandir el horizonte fĂlmico más allá de las secuencias gráficas. Un ensayo en el que cada pelĂcula analizada componga una folĂa trascendental. Para ello se han elegido largometrajes de todos los continentes habitados del mundo, se ha procurado dar cabida a un gran nĂşmero de gĂ©neros cinematográficos y se han buscado pelĂculas memorables que enlazaran con determinadas cuestiones ideolĂłgicas o culturales. Se han seleccionado asĂ unas sesenta producciones pertenecientes casi todas al lustro de 2011 a 2015, pero tampoco son pelis en sentido propio, puesto que ninguna de ellas admite minusvaloraciĂłn. Total, que al final ni 50, ni pelis, ni de hoy. Vaya tela.